El grandioso mitin del miércoles en el Cine Rambla

Posted on 1 Octubre 2011

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El miércoles día 30, se celebró un acto de propaganda organizado por la Comisión de Cultura de la C.N.T. y la F.A.I. de esta localidad, a cuyo llamamiento respondieron los trabajadores de Tarrasa, demostrando una vez más que dichas organizaciones tienen el apoyo decidido del pueblo en general.

El compañero Padilla, en nombre de dicha comisión abre el acto y entrega a todos los trabajadores que escuchan con la máxima atención. Cede la palabra al compañero Rusiñol, de la localidad.

Dicho compañero dice que todos los militantes debemos poner la máxima voluntad en la causa que defendemos. Nos han sorprendido, dice, los acontecimientos no sólo a nosotros sino también a aquellos que nos difamaban de forma injusta, pero a pesar de todo hemos demostrado que no somos lo que habían dicho sino que hemos demostrado que eran ellos los equivocados y no nosotros. Hace constar que son momentos de sacrificio en bien de los compañeros para que ellos puedan cumplir su cometido, que es vencer al fascismo.

Se dirije a los pequeños propietarios diciéndoles que no deben alarmarse, ya que si venía el fascismo no les respectaría como pequeños propietarios sino que el fascismo apoya a los grandes capitalistas. Termina dicho compañero diciendo que las insdustrias se paralizarán y por tanto dice a los trabajadores que estén prevenidos para las consecuencias que esto pueda tener.

Habla Ribera en nombre del Sindicato de Campesinos de la localidad.

Este compañero dice que no son horas de discursos y sí de trabajar la tierra para que produzca lo necesario para podernos alimentar. Se dirije a los trabajadores de las fábricas para que presten el apoyo debido no con palabras sino con hechos, pues de otra forma si faltaban alimentos peligraríamos de que el pueblo se va ya con el fascismo.

Habla del congreso celebrado en Barcelona diciendo que dicho congreso nos dió la pauta a seguir acordando la colectivización de las tierras , dejando no obstante a los pequeños propietarios ya que ellos también tienen de trabajar como nosotros. Esto se hizo, dice, porque estos trabajan con cariño la tierra en bien de la causa Revolucionaria. Hace un ruego a todos para que respetan las plantas y si conviene deben hacer vuelta caminando un poco más antes que pizarlas.

El compañero Campá en nombre de las Juventudes Libertarias, se dirije a los jóvenes diciéndoles que debido a los momentos graves que vive el proletariado todos los jóvenes deben hacerse dignos de la misión que les está encomendada, apartándose de todos los vicios y prostitución que corroe a la humanidad e ingresando en las juventudes libertarias para allí, dice, estudiar y capacitarse como hombres dignos de llamarse tales.

El compañero Sans del C.R. de Campesinos.

Este compañero habla del Congreso celebrado en Barcelona y se lamenta que haya trabajadores que no comprendan la necesidad de trabajar en común. Explica la forma que en Barcelona y demás pueblos hacen el intercambio repartiendo a cada uno según sus necesidades, sin tener en cuenta si uno trabaja la tierra más productiva y si otro trabaja la improductiva.

Dice que no son horas de diferencias ideológicas, sino que siendo el enemigo común, común debe ser también nuestro esfuerzo.

Habla Pellicer por la Regional Catalana. Este compañero hace una crítica del régimen burgués, diciendo que los compañeros a los 30 ó 35 años, ya estaban envejecidos, muchos de ellos con los pulmones deteriorados. Eso, dice, ha terminado para siempre. Nuestro movimiento tiene carácter internacional y precisamente por eso es por lo que donde hay regímenes facistas estos ayudan a los rebeldes. Dice que si la revolución la hubiésemos llevado nosotros solos, a estas horas ya tendríamos el comunismo Libertario, pero como que hemos colaborado con otros sectores, tenemos y queremos ser nobles colaborando en la causa común; no obstante, creemos que el pueblo se dará cuenta que nuestros principios son los más justos y humanos y nos acompañará en nuestra obra para poderla tirar adelante.

Toma la palabra Magriñá por el C.R. de Cataluña.

Este compañero, dice que a los trabajadores de la C.N.T. siempre nos habían tildado de teóricos y esos mismos que nos tildaban, son ahora nuestros colaboradores. Cuando decíamos nosotros que los partidos políticos no eran ninguna solución teníamos razón, ya que esos mismos partidos que nos decían atrevidos ahora también lo son ellos.

Es necesario –continua diciendo– matar todos los dioses, ya que quien cree en Dios no cree en sí mismo. Si hubiésemos creído en dioses no estaríamos en donde estamos, pero debido a nuestro temperamento inadaptado fué por lo que sin esperar nada de nadie, creyendo en nosotros, salimos a la calle a vencer el fascismo.

Hoy la lucha, dice, está en dos lados. Por un lado el oscurantismo, el espíritu romano, la injusticia; por otro el libre pensamiento. El fascismo venció a los trabajadores de Italia, Portugal, etc., etc., y esos mismos trabajadores son los que ahora nos ayudan para vencerlo en España. Es necesario que ganemos para dar la razón a la leyenda cuando dice que nosotros somos diferentes de ellos. Dice que todos debemos trabajar en bien de esta guerra, si regateos de ninguna clase, ya que si ganaba el capitalismo, se impondría por el terror. La ventaja la llevamos nosotros ya que no solo con dinero se gana la guerra, puesto que aunque ellos tengan dinero para hacer venir a los moros, tienen que ir a los falangistas, al detrás para tirarlos a ellos si no disparan contra nosotros. Esto, dice, no nos sucede a nosotros, sino que todo lo contrario; nuestros milicianos van por voluntad y también tenemos obreros de todas las naciones que nos ayudan.

A nadie extraña –termina diciendo– que haya camaradas nuestros que formen parte del Consejo de la Generalidad, ya que ahora no se hace política burguesa, sino ahora se organiza la vida económica de Cataluña, de todos los trabajadores, sin distinción. Por eso –dice– creemos necesario colaborar.

El compañero Padilla hace el resumen del acto, diciendo que ya ha llegado nuestra hora y que estamos aquí demostrando que no somos lo que nuestros adversarios habían dicho. Se dirige a los camaradas y les dice que es un contraste que mientras nuestros hermanos están derramando la sangre en bien de una causa noble, haya quien está jugándose el dinero. Antes de terminar ruega al pueblo preste la máxima atención en escuchar los himnos de nuestras organizaciones, cosa que el público así lo hace y una vez terminada se da por acabado el acto.

 

Crònica publicada a Vida Nueva el 2 d’octubre de 1936.